Comer sin culpa

La comida y la cocina son un placer y una fortuna y no deberían ser nunca objeto de culpa. Sin embargo un problema común es que mucha gente quiere cuidar su salud o su figura, pero esto no parece coincidir con el deseo de comer algo rico y placentero. Y es ahí donde aparece el remordimiento después de comer e incluso mientras comemos.

Si usted es de los que quiere bajar de peso, pero se comió unos chicharrones con yuca frita, y luego se siente mal, le aconsejo dos cosas:

1. Deje de quejarse. Sea agradecido con la comida que tiene todos los días y disfrute siempre lo que come. Ya sea la canasta de chicharrones o el pollito con vegetales que se preparó. Saboree lo que come y aprécielo. No todos tienen la misma suerte.
2. Si va a sentir remordimiento por algo, mejor no se lo coma y escoja una opción más nutritiva que sí lo haga sentir bien.Hacer algo y luego sentir culpa por eso se parece más a una adicción que a una experiencia que nos da y vida energía, como cocinar y comer.

Eso sí, la comida saludable no tiene por qué ser sólo un plato de lechuga con palitos de zanahoria. Hay muchos platos ricos y buenos para la salud, que se pueden ir introduciendo poco a poco en la vida diaria, que ayudan a que tengamos mejores hábitos y que nos hacen sentir bien con nosotros mismos.

Una de las costumbres que más me ayuda a mantener un peso saludable, además de hacer deporte, es que si me antojo de comer algo diferente (desde queque de chocolate hasta patacones con chifrijo),  la mayor parte del tiempo lo cocino yo en lugar de ir al supermercado o a un restaurante a comprarlo, que es lo más fácil. Esto además de que lo hace más saludable, hace que me antoje menos, porque siempre implicar sacar el tiempo y cocinar.

Además, en mis años como cocinera aficionada y deportista, he aprendido sobre recetas y productos para aprender a cocinar más saludablemente, sin sacrificar el buen sabor. Todos los días experimento e invento cosas nuevas que quiero compartir en este blog de cocina, que es libre de azúcar, libre de comida aburrida, y sobre todo libre de culpa. 

Shirley

 

(Cocinera, maratonista y comunicadora)