“¿Cómo hago para nunca romper la dieta?”

Quienes ya tienen tiempo de leer mi blog, sabrán que esta página no solo se trata de cocina, si no también de aprender a disfrutar la comida y la vida con equilibrio, que es lo que yo trato de hacer todos los días: mis recetas no cuentan calorías y siempre les hablo de comer con moderación.

Como soy de contextura delgada, me pasa todo el tiempo que la gente me dice: “¡ah pero vos  podés comer cualquier cosa y no te vas a engordar!” pero en realidad soy así ahora porque como bien, hago ejercicio y he aprendido a mejorar mi relación con la comida. Como les he contado en otros artículos, hace unos 12 años tenía sobre peso y solo tengo una foto de aquellos años porque claro, odiaba las fotos y tenía una lista de complejos que siempre salían retratados a la par mía.

(A la izquierda a mis 20 años y a la derecha hace un mes, a los 34 después de correr la maratón de Chicago)

Toda esta historia es porque gracias al blog he tenido la enorme fortuna de conocer a muchas personas, principalmente mujeres, que se sienten mal sobre su peso y quieren hacer algo para cambiarlo. Buscan una nutricionista (que esa siempre es una buena decisión), pero siguen unas semanas su plan alimenticio y a los días “lo rompen”, se desmotivan y vuelven otra vez a los malos hábitos. Créanme que entiendo perfectamente esa vocecita interna que le dice a uno que se coma otra tajadita de queque por que “deporsí” me voy a quedar toda la vida igual. Y luego de comer viene la culpa y es un círculo del cual es difícil salir.

Para esas mujeres que no lo han logrado, les comparto algunos consejos (que tienen que ver más con la mente que la comida) que les pueden ayudar a volver a tomar el camino de los buenos hábitos y no abandonarlos nunca más.

  1.  No “rompo la dieta”: Es común ver en redes sociales chicas que postean la foto de pizza o la dona con un ícono de chanchito o de monito tapándose los ojos, diciendo que hoy “rompieron la dieta”, que “me va a matar la nutricionista” y que “mañana hago doble en el gimnasio”, como si hacer ejercicio fuera un castigo. Y hacer eso, a aunque a usted le parezca una tontera, es darle fuerza a las ansiedades y remordimientos al rededor de la comida, porque es nuestra naturaleza humana querer más lo que es prohibido y no podemos tener.  ¿Qué hago? Tengo un plan alimenticio balanceado (que me hizo una Nutricionista) para todos los días, pero dentro de eso ya tengo “presupuestados” los antojos, es decir, forman parte de mi vida por qué es insostenible comer sano el 100% del tiempo. El fin de semana me como algo que quiero, la hamburguesa o el helado y no pasa nada, sigo con mi vida normal. Eso me ayuda a no sentir remordimiento y a bajar la ansiedad en torno a la comida porque ya sé que tengo espacio para disfrutar alguna fiesta o salir a tomar café. Eso se llama tener balance.

2.  Si me dan antojos frecuentes (todos los días o varias veces al día), me hago algunas preguntas antes de comerme esas papas fritas agrandadas o ese tubo de galletas  todas las noches:

  • ¿Tengo antojo de cosas dulces porque estoy triste y eso me hace sentir mejor?
  • Me refugio en la comida chatarra porque estoy ansiosa?
  • ¿Me voy a sentir culpable después de comerme eso?

Si la respuesta son sus emociones, entonces usted también tiene que buscar ayuda de un terapeuta, hacer meditación o alguna otra actividad que ese tipo, para tener más control sobre sus emociones  y buscar el equilibrio. Eso se llama comer conscientemente.

3. No me castigo: Hay  algunas ocasiones en las que no puedo comer bien y también las que no quiero, porque estoy de viaje y quiero probar cosas nuevas, porque estoy enferma o me invitaron a un restaurante que me gusta mucho y no pasa nada. Lo disfruto, soy agradecida por la comida que tengo y al día siguiente no comienzo a comer menos, a hacer más ejercicio, ni me siento culpable. Lo que nos ayuda a tener un estilo de vida saludable son nuestros buenos hábitos de todos los días y no lo que hagamos un día o durante una semana. Además sintiendo culpa no vamos a bajar de peso, si no que más vamos a tener más ansiedad y tristeza y eso nos lleva de nuevo al punto número 2. Eso se llama quererse más y tratarse mejor.

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(En abril, de vacaciones en New York y sus pastelerías, sin rastro de remordimiento)

Tener balance, comer con conciencia y quererse más son las 3 bases sobre las que podemos puede mantener un estilo de vida saludable, cuidar nuestra salud con comida nutritiva como la que siempre les comparto aquí y ser agradecidos por la fortuna que tenemos de poder comer todos los días. Eso se llama vivir Libre de Culpa. 

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Gaby dice:

    Gracias por el artículo; me hizo sentir menos culpable, más humana y que no soy la única, la cosa es que sí es difícil y que se requiere hacer un alto y hacer conciencia y tenerla presente.

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    1. libredeculpa dice:

      Gracias a vos por leerlo. Es difícil al principio ciertamente pero luego ya se va haciendo parte de la vida, como vos bien decís, con conciencia. Un abrazo ❤️

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