Comer sin culpa

¿Qué es comer libre de culpa? 

Mi nombre es Shirley Malespín, soy Chef y comunicadora y esta le puede parecer una página tradicional de cocina, pero esconde (no lo esconde tanto :)) una filosofía de vida que comencé a aplicar hace un tiempo, después de tener por muchos años una mala relación con la comida. He pasado por los dos extremos: pasé buena parte de mi juventud comiendo sin consciencia y la mayor parte del tiempo alimentos que no eran buenos para mi salud mental y física, pero también pasé luego por una etapa en la que pensaba que la solución era desterrar el azúcar, el pan y la alegría de mi vida para poder estar saludable.

Entonces, hace 4 años creé Libre de Culpa y mi blog ha ido evolucionando conmigo. Durante este tiempo me gradué como Chef y comencé a abrir mi mente a nuevos sabores y nuevas formas de preparar los alimentos. También profundicé en mi “foodlosophy” (o como le llamo a mi filosofía de comida) y lo que me hace feliz es escoger la mayor parte del tiempo comida saludable y nutritiva, pero no desterrar de mi vida ciertos alimentos por considerarlos “poco saludables”, agradecerlos y disfrutarlos sin remordimiento. No tengo alimentos prohibidos, como con moderación, me gusta hacer ejercicio, pero el deporte es un regalo para mí cuerpo y mente y no como un castigo por lo que comí ayer. Esto me ha quitado un peso de encima (no solo corporal, si no también emocional) porque dejé de enfocarme en las calorías, si engorda o no engorda, si es “clean”, si ayer comí mucho y un largo etcétera de comportamientos que nos alejan de la paz interior y la libertad. 

En los tiempos convulsos que vivimos, la cocina debe ser un espacio de tranquilidad, diversión, de autocuidado tiempo para nosotros y con las personas que queremos. Por eso aquí comparto recetas e ideas sencillas para la comida diaria, ensaladas y carnes o comida vegetariana para hacer en minutos y sin esfuerzo, pero también pueden encontrar esas recetas que son un paréntesis entre tanta locura, como panes, repostería, que dejan toda la casa oliendo rico y nos sirven para demostrarnos cariño a nosotros mismos y a los demás. 

Disfrute y agradezca lo que tenga en su mesa, comparta con quien no tiene, regálese alimentos que le hagan sentir bien, que le nutran el cuerpo y la mente, no obligue a los demás a tener la misma filosofía de comida que usted ni los juzgue por no tomar las mismas decisiones, pero sobre todo no deje de aprender y divertirse todos los días. Eso es vivir Libre de Culpa.